Palabra y Vida 02-02-2016

Escrito por Alberto Font. Publicado en Palabra y Vida

Buenos días.

 

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

 

“Es luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel”

 

Llama la atención la presencia de Simeón y Ana en la puerta del templo, siempre esperando, aguardando el consuelo. Personas justas, piadosas y llenas del Espíritu. Son ellas la que son capaces de reconocer la Luz y dar Gracias por hacerlo.

 

Palabra y Vida 01-02-2016

Escrito por Alberto Font. Publicado en Palabra y Vida

Buenos días.

 

“¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo?”

 

Pocas veces la palabra llega cargada con tanto simbolismo. Ahí esta todo el mal que uno podía imaginarse en tiempos de Jesús. Decápolis, los sepulcros, los cerdos. Uno se pregunta qué se le había perdido a Jesús por esos parajes. Quizás todos tenemos nuestros Decápolis, y caminamos en zonas de sepulcros, con los que han sucumbido a los demonios, que son muchos y están al servicio de los poderes del mundo. Por eso tendremos que hacernos la pregunta ¿Qué tiene que ver conmigo, Jesús?.

Palabra y Vida 29-01-2016

Escrito por Alberto Font. Publicado en Palabra y Vida

Buenos días.

 

“un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña…”

 

A mi me hubiera gustado también que Jesús me contara las cosas en privado, probablemente existirán matices que  no hemos sido capaces de descubrir. Quizás todo este teñido por nuestro propio matiz, pero a lo mejor es necesario que cada uno aporte a su vida ese matiz que hace que la palabra suene y resuene en nosotros todos los días de una forma diferente. Probablemente ese sea el inicio de que un pequeño grano que se ha sembrado en nosotros crezca hasta ser algo que puede parecerse al Reino de Dios.

 

2 Sa 11,1-4a.5-10a.13-17

Al año siguiente, en la época en que los reyes van a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel, a devastar la región de los amonitas y sitiar a Rabá. David, mientras tanto, se quedó en Jerusalén; y un día, a eso del atardecer, se levantó de la cama y se puso a pasear por la azotea del palacio, y desde la azotea vio a una mujer bañándose, una mujer muy bella. 
David mandó preguntar por la mujer, y le dijeron: «Es Betsabé, hija de Alián, esposa de Urías, el hitita.»
David mandó a unos para que se la trajesen. Después Betsabé volvió a su casa, quedó encinta y mandó este aviso a David: «Estoy encinta.» 
Entonces David mandó esta orden a Joab: «Mándame a Urías, el hitita.» 
Joab se lo mandó. Cuando llegó Urías, David le preguntó por Joab, el ejército y la guerra. 
Luego le dijo: «Anda a casa a lavarte los pies.» 
Urías salió del palacio, y detrás de él le llevaron un regalo del rey. Pero Urías durmió a la puerta del palacio, con los guardias de su señor; no fue a su casa. Avisaron a David que Urías no había ido a su casa. Al día siguiente, David lo convidó a un banquete y lo emborrachó. Al atardecer, Urías salió para acostarse con los guardias de su señor, y no fue a su casa. A la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y se la mandó por medio de Urías. El texto de la carta era: «Pon a Urías en primera línea, donde sea más recia la lucha, y retiraos dejándolo solo, para que lo hieran y muera.» Joab, que tenía cercada la ciudad, puso a Urías donde sabía que estaban los defensores más aguerridos. Los de la ciudad hicieron una salida, trabaron combate con Joab, y hubo bajas en el ejército entre los oficiales de David; murió también Urías, el hitita.

Sal 50,3-4.5-6a.6bc-7.10-11

R/.
 Misericordia, Señor: hemos pecado

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, 
por tu inmensa compasión borra mi culpa; 
lava del todo mi delito, 
limpia mi pecado. 

Pues yo reconozco mi culpa, 
tengo siempre presente mi pecado: 
contra ti, contra ti solo pequé, 
cometí la maldad que aborreces. 

En la sentencia tendrás razón, 
en el juicio resultarás inocente. 
Mira, en la culpa nací, 
pecador me concibió mi madre. 

Hazme oír el gozo y la alegría, 
que se alegren los huesos quebrantados. 
Aparta de mi pecado tu vista, 
borra en mí toda culpa. 

 

Mc 4,26-34

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.» 
Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.» 
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

Palabra y Vida 28-01-2016

Escrito por Alberto Font. Publicado en Palabra y Vida

Buenos días.

 

SANTO TOMÁS DE AQUINO

 

“¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero?

 

Quizás la Iglesia a veces debería plantearse porqué no es más luz, porqué muchas veces  transmite oscuridad, preocupada en su propio poder, mostrando muchas veces muy poca transparencia.

Pero hoy es también es un día para celebrar, porque hablando de luz, Concha Badía hace años 22 dio a luz a Eduardo y hay que celebrar todo lo que es Eduardo y lo que significa, por eso pedimos que sea feliz, dichoso y bienaventurado

Palabra y Vida 27-01-2016

Escrito por Alberto Font. Publicado en Palabra y Vida

Buenos días.

 

“Salió el sembrador a sembrar

 

Empezamos el día ,que nos regala el Padre, dando gracias aunque amanezca con tanta niebla. Hoy especialmente damos Gracias por la vida de Fernando, me siento muy afortunado de compartir mi vida con él.  La palabra fue sembrada en la vida de Fernando y encontró tierra fértil y profunda siendo signo del Reino. Por eso hoy pedimos para que sea feliz, dichoso y bienaventurado y que el Padre le bendiga en su abrazo tierno y amoroso.