Vida

Escrito por Dominique. Publicado en Shekina

Entendemos la vida como un don gratuito que recibimos y que, para nosotros, alcanza pleno sentido cuando se comparte. El compartir la vida es, pues, gratificante y enriquecedor para cada uno de nosotros y para la comunidad.

A través del compartir la vida, los hermanos tratamos de ayudarnos a hacer más presente al Señor en nuestras vidas.

Intentamos compartir la vida de una forma fraterna. Queremos hacerlo desde el caminar juntos, intentando ser cercanos unos a otros, acompañarnos y conocernos en profundidad. Queremos acompañar la vida de los hermanos desde la oración, la acogida, la escucha, la disponibilidad, el involucrarnos y el estar atentos a sus necesidades. Pretendemos mantener actitudes de aceptación, transparencia, gratuidad y no enjuiciamiento en nuestras relaciones. Así mismo, pretendemos asumir y resolver los conflictos que en el camino se van dando. Valoramos de forma importante la corrección fraterna hecha desde criterios evangélicos. Vamos así sintiéndonos cada vez más responsables de la vida de los hermanos, al ir caminando juntos y construyendo un proyecto común.

Valoramos el encuentro espontáneo, el compartir el tiempo libre, así como la riqueza que da el compartir la vida desde la cercanía con cotidianeidad. Pero no queremos que el compartir la vida en la comunidad se restrinja sólo a lo cotidiano que se da con la cercanía. Por eso, buscamos y favorecemos también otros ámbitos en los que compartir la vida y la toma de decisiones. Respecto a la toma de decisiones, en las personales queremos acompañar el proceso de tomarlas, compartirlas, asumirlas, celebrarlas y acompañarlas, resolviendo los posibles conflictos y las posibles distancias que puedan crear. La toma de decisiones comunitarias queremos hacerla desde la codecisión.

Intentamos integrar, favorecer y potenciar los distintos estados de vida que existen en la comunidad. En especial, en el caso de las familias, intentamos hacer partícipes a los hijos de la vida comunitaria.

Por último, queremos vivir la vida tendiendo hacia un estilo de vida cada vez más sencillo; donde estén presentes los criterios de austeridad, no consumismo y solidaridad; aprendiendo a compartir los bienes con otros y tendiendo a considerarlos como algo que no nos pertenece.